Movidos por la compasión del Padre y enviados por Jesús bajo la acción del Espíritu Santo, la Fraternidad Misionera Verbum Dei centra su misión en el anuncio de la Palabra de Dios a hombres y mujeres de toda etnia, edad, nacionalidad y condición social. Es una misión dirigida al ser humana en sus dimensiones más elevadas y vitales: la capacidad de conocer y la capacidad de amar.

Misión que busca ser revelación del Amor de Dios y de la realización plena de la identidad humana en Jesucristo; misión que quiere, además, mostrar los caminos sencillos para conocer a Dios y para vivir la vocación cristiana de forma feliz e fecunda.


El objectivo de su acción apostólica y misionera apunta a formar apóstoles de entre todas las gentes. Es misión dirigida, en primer lugar, a llevar a las personas al conocimiento vivencial de Dios y del Evangelio como fuente de vida y, desde allí, pretende contribuir en la madurez de la vocación bautismal. Busca que cada cristiano realice su llamada desde los caminos de la oración, de la conversión diaria, de un estilo de vida evangélico y desde una vivencia apostólica plena. Para alcanzar este fin, y siguiendo el modelo de los Doce Apóstoles y de S. Pablo, nos dedicamos a tiempo completo al anuncio de la Palabra de Dios y a la creación de fraternidades de vida evangélica y evangelizadoras.

La labor misionera de la Fraternidad se desarrolla siempre en colaboración con la pastoral de evangelización de cada diócesis donde nos encontramos, especialmente en la pastoral juvenil, en la pastoral universitaria, en la formación de laicos, en la colaboración con la vida consagrada y misionera de la diócesis. Un aporte característico lo constituyen la predicación de ejercicios espirituales y retiros para personas de los distintos estados de vida y el trabajo de la Rama de Matrimonios en la pastoral familiar.